Llegué a Selinsgrove hace aproximadamente mes y medio. Todavía estabamos en verano y el verde primaba por todas partes. Hace diez días comenzó el otoño y los colores comenzaron a variar, el suelo se regó de hojas y la temperatura cambió un poquito. Cada mañana el paisaje es diferente. Las hojas van mutando de color y la paleta de tonos es digna de admirar.
Las que no cambian son ellas...

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